martes, 2 de marzo de 2021

2021.

 Si tengo que hacer un recuento de como el 2020 me afectó, esta frase cae perfecto, sin duda 2020 para mi fue un año de aprendizaje, algunas veces forzoso y doloroso, pero aprendozaje al fin.

Me enseñó una vez más que el objetivo de disfrutar es estar primero vivo y ser consciente de esa vida, y luego de con quienes la compartes, y tengo un gran gran grupo de seres humanos que me acompañaron y que aprendí de ellos también. Aprendí a ver más de mi oscuridad, esa que a veces cuesta tanto asumir... Aprendí lo fuerte que soy, que hasta aquí nada me ha derrotado, ni una pandemia, ni revolución social, ni una cuarenta que por momentos se me hizo infinita... Aprendí nuevamente que nada está asegurado, muestra de ello es el. Covid y la incertidumbre de no saber si al otro día yo o alguien de mi familia iba a permanecer en esta tierra, tuve que readaptarme a nuevas formas de terminar mi proceso profesional formativo, proceso que más de una vez pensé perdido...
Tuve que ver desde otra perspectiva a mi y a otros, cosa que no fue fácil, pero también me lleve la. grata sorpresa de que hay personas luminosas en mi camino que no sabía que estaban...
También, lamentablemente, algunos meses me decepcioné del ser humano, esa fe en el este año se puso muy a prueba, pero no se quebró.
Aprendí, ahora si, que lo esencial es invisible a los ojos y que si yo no me transformo, mi entorno tampoco...
Para el 2021 quiero mas humanidad, pero de la real, mas conciencia en mi de mi misma y en mi entorno, menos prejuicios, más miradas a los ojos y al corazón, corazones que como el mío, también tienen heridas y merecen ser Visibilizadas y transformadas.

Año 2021, te espero, pero porfavor, no seas tan hijo de puta como el 2020. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario