Algunos aparecen en tu vida por mera casualidad, los conoces por el contexto en el que estás, después se van conociendo y se van haciendo más y más cercanos, otros se transforman en tus hermanos, incondicionales, inseparables, te apoyan, te acompañan, te felicitan, te retan, lloran contigo, se vuelven uno... se enojan, se separan, se vuelven a unir... se perdonan, nada ni nadie los puede separar, son casi invencibles juntos...
Otros que se vuelven hermanos pero que no se pueden perdonar, o que es tanto su orgullo, sus carencias que no ven sus errores, sus tropiezos, es como si la hermandad hubiese sido destruida con un sólo empujoncito y no era tan invencible como parecía, todos esos recuerdos, esas experiencias vividas, tiradas por la borda...
Por más que se haga el intento de volver a reconstruir esas vivencias, recobrar esos sentimientos, la distancia y las experiencias personales o las metas de cada uno hacen que sea casi imposible volver el tiempo atrás... Otras veces se han separado por muchos años y por cosas del destino se vuelven a unir... y vuelve ese sentimiento de hermandad que se creía perdido.
Otro caso muy parecido es el de los amigos de años, con esa misma "hermandad" y que de igual manera se alejan, pero en este caso por razones mucho más complejas, incomprensibles, razones que no podemos cambiar, destino que no podemos cambiar por el sólo hecho de que no está en nuestras manos...
En fin... unos quedan... otros se van...pero queda la certeza de que siempre los tendrás en el corazón y en la mente, sin importar donde, cómo, ni cuando los conociste ni los perdiste...
A esos amigos les digo que fué, es, y será un gusto haberlos conocido y que me acompañasen en esta montaña rusa: LA VIDA :)

Lindo lo que escribiste hija, cuando dejaste de hacerlo?, facebook es muy rápido y no da tiempo a leer con calma tan hermosas palabras, sigue escribiendo... lo haces muy bien. Te amo hija.
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